Dormir donde empieza el horizonte: siete faros convertidos en refugios junto al mar
Una aventura de dos ruedas hacia los lugares más mágicos del mundo

El motor de la moto se detiene en el acantilado. Abrimos la visera del casco y respiramos profundo. Ante nosotros se eleva majestuosamente un faro que ha guiado a marineros durante más de un siglo, y esta noche, será nuestro hogar.
Dormir en un faro es una de esas experiencias que parecen sacadas de una novela: el rumor constante del mar, la luz girando en la noche y la sensación de estar en el último balcón de tierra firme antes del infinito. Hay pocos lugares donde se pueda sentir tan claramente esa mezcla de soledad, historia y belleza como en estos faros reconvertidos en alojamientos singulares, colgados de acantilados o asomados a pequeñas islas azotadas por el viento.
Llegar hasta ellos forma parte del encanto: carreteras que serpentean junto a la costa, miradores inesperados y pequeños pueblos marineros que invitan a parar el ritmo. Sea cual sea la forma de viajar, el premio es el mismo: cruzar la puerta del faro y descubrir que, por una noche, tú también formas parte de la historia de esas luces que han guiado generaciones de navegantes.
Aquí están los siete refugios legendarios que todo viajero debería descubrir:
HOTEL FARO DE LARIÑO - DONDE NACE LA COSTA DA MORTE
CARNOTA, A CORUÑA
En el extremo occidental de A Coruña, entre acantilados de granito rosa y la mística Costa da Morte, reposa el Faro de Lariño (también conocido como Punta Ínsua), una estructura que ha desafiado tempestades durante más de 150 años. Desde que cerraste el casco hace 30 minutos, probablemente hayas pasado por el Monte Pindo, esas rocas graníticas que forman un espacio geomorfológico incomparable.
El hotel cuenta con 9 habitaciones distribuidas en este auténtico faro, donde cada ventana ofrece vistas al Océano Atlántico desde apenas 90 metros de la playa de Xeda, una de las playas más vírgenes de Galicia. La Taberna Marinera Ariete, su restaurante, sirve especialidades locales mientras contemplas atardeceres espectaculares que incluyen, si tienes suerte, la vista del Faro de Fisterra a lo lejos. Las noches mágicas sin contaminación lumínica son perfectas para sentir que eres parte de la naturaleza, no solo un visitante.

HOTEL O SEMÁFORO DE FISTERRA — EL FIN DEL MUNDO
FISTERRA, A CORUÑA
A solo 70 kilómetros, el Faro de Finisterre se alza a 138 metros sobre el Atlántico como el guardián del fin del mundo conocido. Fue construido en 1853, y en 1999, el viejo Semáforo (edificio de vigilancia marina) se transformó en un delicatessen hotel que hoy cuenta con cinco exclusivas habitaciones temáticamente diseñadas: Habitación Semáforo, Dos Faros, Dos Ventos con vistas al mar de Fora, y las mágicas Habitación Stellae y Vía Láctea donde podrás contemplar cómo la vía láctea pasa justo sobre el hotel en noches despejadas.
Lo especial aquí es que en días de tormenta —y aquí hay muchos— escucharás la sirena del faro, conocida popularmente como "a vaca de Fisterra", un sonido que ha advertido a navegantes desde 1888. También cuenta con O Refuxio, un espacio gastronómico único con concepto de taberna marinera donde puedes cenar mientras observas el infinito. El restaurante O Semáforo ofrece desayunos excelentes y una cocina moderna basada en productos gallegos frescos
HOTEL FARO DE PUNTA CUMPLIDA — EL FARO MÁS ANTIGUO DEL ARCHIPIÉLAGO
LA PALMA, SANTA CRUZ DE TENERIFE
Este es el único faro canario de la lista, y probablemente el más exclusivo. Ubicado en Barlovento, al noreste de La Palma, el Faro de Punta Cumplida tiene 154 años de antigüedad y sigue siendo una estructura activa que guía barcos. Su reforma como hotel de lujo es reciente (2022). llevada a cabo por Floatel, especialistas alemanes en convertir faros en refugios extraordinarios.
Solo tres suites: Atlantic Suite (2 personas), La Palma Suite (2 personas) y la Farero Suite (4 personas). Cada una cuenta con vistas al océano desde casi todos los ángulos, cocina completamente equipada, salones de estar acogedores y, lo más impresionante, una infinity pool que parece fundirse con el horizonte del Atlántico. El patio típicamente canario es un remanso de paz rodeado de plataneras de producción local.
Lo verdaderamente mágico es despertar a pocos metros de acantilados salvajes, escuchar únicamente las olas y el viento, y acceder a una plataforma de yoga frente al océano. El acceso a los 158 escalones de la torre ofrece vistas de 360 grados sobre plantaciones de plátanos y las verdes montañas de La Palma. En la cúspide, el Sky High Mini Bar te recompensa con una copa de vino después de la subida.
EL FAR HOTEL RESTAURANTE — LA COSTA BRAVA MÁS ROMÁNTICA
LLAFRANCH, GIRONA
Ubicado en la Muntanya de Sant Sebastià en Llafranc, Costa Brava, El Far es una antigua hospedería de casi 300 años ahora transformada en hotel con 9 exclusivas habitaciones decoradas con estilo marinero. Cada cuarto tiene vistas al mar y al icónico Faro de Sant Sebastià, acceso a terrazas privadas y aire acondicionado. El edificio se asienta sobre un acantilado escarpado que cae directamente al Mediterráneo.
El restaurante ofrece una gastronomía de proximidad: arroces, pescados frescos y mariscos preparados con técnica moderna.
A diferencia de los faros del Atlántico, la Costa Brava ofrece un Mediterráneo más templado y accesible. Las carreteras hacia Llafranch son espectaculares: pasarás por Calella de Palafrugell (a 3 km) y tendrás acceso a pueblos costeros como Cadaqués . Las carreteras de la Costa Brava en Girona son técnicas y sinuosas. La GI-682 hacia Llafranch es considerada una de las más bellas del Mediterráneo español.

FARO ISLA PANCHA — UN FARO EN UNA ISLA
RIBADEO, LUGO
Este es el único faro verdaderamente insular de la lista. Ubicado en la Illa de Pancha, frente a Ribadeo, este faro del siglo XIX se ha convertido en un alojamiento de 2 apartamentos independientes, cada uno con capacidad para 4 personas. Las estancias son modernas y funcionales: cocina completamente equipada, baño amplio, TV con canales nacionales e internacionales y conexión Wi-Fi.
Lo verdaderamente especial es la experiencia de vivir en una isla. Aparcas tu moto en tierra firme y cruzas a pie el puente que te lleva a la isla. Desde tus ventanas, el horizonte es solo océano y cielo. Las actividades incluyen avistamiento de aves, senderismo, paseos por la ría y alquiler de bicicletas. El entorno es tranquilo, en plena naturaleza, sin ruidos excepto el del mar. Es la opción más accesible de la lista.
FARO DE CUDILLERO — EL FARO MÁS ACTIVO DE ESPAÑA
CUDILLERO - ASTURIAS
Abierto desde julio de 2024, este faro de 166 años es ahora un pequeño hotel boutique con solo 2 suites de lujo: Farero Suite y Pixueta Suite. Ambas están equipadas con cocina completa, bañera de hidromasaje, chimenea, y terrazas con vistas al mar y al puerto. Lo único en común con otros faros: el sonido de las olas rompiendo en el acantilado. Todo lo demás es modernidad minimalista con toques náuticos.
Lo único que lo hace verdaderamente especial es su ubicación: El Faro de Cudillero está construido sobre una roca a 23 metros del mar, es el faro más vulnerable a las tormentas del Cantábrico, pero también el más heroico. Muchos consideran que Cudillero es el pueblo costero más bonito de Asturias. Las carreteras para llegar al faro como la AS-17 hacia el puerto son técnicas y espectaculares.
HOTEL BOUTIQUE FARO SILLEIRO — Lujo en el Confín del Mar
BAIONA, PONTEVEDRA
El hotel boutique más reciente de la lista, abierto en 2025, el Faro Silleiro en Baiona es una obra maestra de diseño. Con 17 habitaciones, algunas con vistas al mar y otras a la montaña, cada cuarto es único. El diseño interior, a cargo del diseñador vigués Raúl Lamarca, fusiona Art Decó con inspiración marinera local: materiales de la región, motivos de vieiras en las paredes, rojo del faro contrastando con azules y verdes del océano.
La piscina de agua salada es la única construcción completamente nueva, ubicada donde antes estaban las huertas del faro, con vistas imbatibles al Atlántico. El Salón Nautilus combina decoración vanguardista con tradición marinera, y es donde se sirve un desayuno que combina carta con bufé. Aunque no tiene restaurante formal, la Taberna Atlántica (en el pequeño faro original) ofrece servicio completo de hostelería para huéspedes.
La biblioteca "Tinta Negra" es el refugio literario, con acceso directo a la escalera de la torre. El diseño tiene influencias de viajeros elegantes y aventureros, creando una atmósfera de exploración.
Los faros son símbolos de soledad heroica: estructuras que han protegido a navegantes durante siglos sin pedir nada a cambio.
Cuando duermes en uno, experimentas esa soledad de una manera segura y cómoda. Escuchas el rugido del océano como banda sonora de tu descanso. En noches despejadas, las estrellas que contemplas desde una habitación de faro tienen una intensidad que nunca has visto en ciudades. El silencio es tan profundo que puedes escuchar tu propio corazón latir en sintonía con las olas.
Estos siete faros-hotel no son simple turismo: son monumentos a la persistencia humana, estructuras que han sobrevivido huracanes, tormentas y cambios de era. Llegas a ellos después de haber conquistado carreteras técnicas, curvas desafiantes, y kilómetros de libertad.. Cuando cruzas la puerta del faro por primera vez, no es como llegar a un hotel: la noche promete ser mágica.
