Datos Generales

Localización

Características:

  • Altura Focal: 55 m.

  • Altura Soporte:  50 m.

  • Alcance: 31 km,  

Característica Luminosa:

  • GpD(3) B 30s

  • Grupo de tres destellos de luz blanca dentro de un ciclo de 30 segundos.

Gestiona el Faro:

  • El faro pertenece a la red de señales marítimas gestionada por la Autoridad Portuaria de Las Palmas (Puertos de Las Palmas), organismo público dependiente de Puertos del Estado (Ministerio de Transportes)

Servicios y accesos

  • Parking: Se puede aparcar a los pies del faro - Zona Urbana
  • Acceso al faro:   No se puede visitar por dentro. El acceso para el público general está limitado únicamente al área circundante del faro, es decir, puedes acercarte hasta la puerta del recinto, pero no es posible entrar ni subir a la torre del faro.
  • Alrededores:   Cerca de una Zona Urbana - Senderismo - Playa Próxima
  • Servicios:  Hay servicios en las proximidades del faro, en la zona urbana

Rutas con este Faro

Ruta 181C Canarias: 


Descubre los alrededores:


Una nueva forma de viajar...

¿Y si cada ruta ocultara un juego, un reto y una recompensa? . Muy pronto… tus viajes no volverán a ser lo mismo.

  • Tipo de Faro: F10
  • — ☀ —

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El Faro: Un destino en tu ruta

En la puntita más al suroeste de Lanzarote, justo donde la isla parece despedirse del Atlántico y se queda mirando a Fuerteventura cara a cara, te topas con uno de los rincones con más magia y más fotografiados de todas las Canarias: el Faro de Punta Pechiguera. La verdad es que pasear por allí tiene algo especial, porque conviven pegadas dos torres que resumen casi 160 años de historia sobre el mar: por un lado, la viejita farola de piedra volcánica del siglo XIX —que aunque esté en ruinas se ha ganado a pulso el título de Bien de Interés Cultural— y, justo al lado, la estilizada torre blanca de hormigón que sigue iluminando el camino a los barcos cada noche.

Ubicación:  ↯ 

El faro se alza en pleno cabo de Punta Pechiguera, justo en el rinconcito más al suroeste de Lanzarote, dentro del municipio de Yaiza y prácticamente al lado de toda la zona turística de Playa Blanca. Y es que su ubicación tiene todo el sentido del mundo: desde esa esquina clave se encarga de vigilar el estrecho de la Bocaina, esos quince kilómetros de mar que separan Lanzarote de Fuerteventura y que han tenido un tráfico marítimo enorme desde tiempos inmemoriales.

La localidad que le queda más a mano es Playa Blanca. La verdad es que llegar es facilísimo: basta con ir dando un paseo precioso bordeando el mar hasta llegar al final del paseo marítimo, en el extremo oeste. Si prefieres ir en coche, solo tienes que seguir la carretera en dirección a Montaña Roja o Las Coloradas y dejarte llevar por los carteles que te guían directos a Punta Pechiguera.

Historia:  ↯

Una luz pensada en el siglo XIX La historia de este faro arranca a mediados del siglo XIX, en una época en la que Canarias vivía un auténtico bum del comercio marítimo —impulsado en gran parte por la exportación de cochinilla— y necesitaba como el comer reforzar la seguridad de sus rutas marítimas. La Ley de Puertos Francos de 1852 y una Real Orden del Gobierno dieron el empujón definitivo al ambicioso Plan de Alumbramiento de las Islas Canarias de 1856, que ya contemplaba encender una luz en Punta Pechiguera para salvar a los barcos de los traicioneros bajos de El Tostón, cerca de El Cotillo, en la vecina Fuerteventura.

El estreno de 1866: cuando el faro funcionaba con aceite de oliva El proyecto salió a subasta el 12 de abril de 1861 y recayó en las manos del célebre ingeniero Juan de León y Castillo, que contó con la ayuda del ingeniero lanzaroteño Clavijo. Tras varios años de obras a pie de costa, el faro se inauguró oficialmente el 1 de julio de 1866. Encendió por primera vez una luz fija blanca de cuarto orden que funcionaba, aunque hoy nos parezca casi increíble, ¡alimentada con aceite de oliva!

Evolución tecnológica La tecnología fue cambiando con los años: en 1883 se jubilo la lámpara de aceite para instalar una lámpara Maris, que funcionó primero con parafina y más adelante con petróleo. Ya en 1969, la instalación dio un salto de gigante al automatizarse mediante una ingeniosa válvula solar de gas acetileno, toda una revolución para la época.

El relevo generacional (años 80) Tras casi 120 años al pie del cañón guiando barcos sin descanso, la estructura original se quedó pequeña y obsoleta. Para remediarlo, a finales de los años ochenta se levantó justo a su lado la nueva torre de hormigón, mucho más alta y moderna, que empezó a funcionar a pleno rendimiento entre 1986 y 1989. La farola añeja apagó sus luces para siempre, pero lejos de ser demolida, se quedó allí en pie, guardando la costa codo con codo junto a su sucesora.

Un monumento con protección oficial Ese valor histórico y el cariño de la isla terminaron dando sus frutos: el 20 de diciembre de 2002, el faro antiguo fue declarado oficialmente Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, pasando a formar parte en 2003 del Inventario de Bienes Inmuebles del Ministerio de Cultura.

Descripción:  ↯ 

La torre vieja es un ejemplo precioso de la arquitectura de faros canarios del siglo XIX: una casita de planta rectangular, de unos catorce metros por lado, organizada alrededor de un patio central que escondía un aljibe capaz de guardar 100 metros cúbicos de agua de lluvia. En su interior se distribuían tres dormitorios, cocina, baño y un pequeño despacho para el farero y su familia, mientras que de uno de sus laterales emergía la torre cilíndrica. Está construida en sillería de basalto, con puertas y ventanas rematadas en arcos de medio punto y enmarcadas en cantería. La verdad es que es un conjunto sobrio y sencillo, muy en la línea de las construcciones tradicionales de las islas. Eso sí, hoy da cierta pena verla: tras décadas de olvido, la humedad del mar y el salitre han hecho mella en sus maderas carcomidas, sus hierros oxidados y el deterioro de sus paredes.

La torre nueva, por el contrario, apuesta por una estética 100 % práctica y moderna. Es una enorme columna cilíndrica de hormigón pintada de un blanco impecable, sin ningún tipo de adorno, que se levanta justo al lado de la antigua creando un contraste de lo más curioso entre dos épocas distintas de la navegación. Y es que es precisamente esa estampa —los dos faros compartiendo sitio casi pegados el uno al otro— lo que convierte a Punta Pechiguera en una de las postales más únicas e icónicas de todo el archipiélago.

Entorno:  ↯ 

Punta Pechiguera se sitúa sobre un promontorio de roca volcánica, en un paisaje árido, llano y totalmente expuesto al Atlántico, donde prácticamente no hay una sola sombra bajo la que resguardarse. Y es que el propio nombre «Pechiguera» no es casualidad: hace referencia precisamente a ese terreno de tierras llanas e improductivas, integrado en la zona conocida como Costa Roja, en la franja sur de la isla.

Desde este punto las vistas son de lo mejorcito del sur de Lanzarote: al otro lado del estrecho de la Bocaina se perfila Fuerteventura, junto a la Isla de Lobos e incluso, en los días más limpios, las dunas de Corralejo. En la parte trasera del faro se forman pequeñas piscinas naturales a las que se puede acceder caminando con un poco de cuidado, y a tan solo 500 metros se esconden calitas tranquilas ideales para darse un chapuzón antes o durante el atardecer. La verdad es que no sorprende que sea uno de los lugares favoritos de la isla para ver caer el sol: el choque entre el blanco de las torres, el negro del basalto y el azul intenso del mar regala una estampa con muchísimo encanto.

Si te apetece alargar el plan, muy cerca del faro tienes un par de opciones geniales para comer o tomar algo: el chiringuito Tropical Lanzarote, a unos cinco minutitos a pie, y el restaurante Kamezí Deli & Bistró, centrado en producto local y situado a tiro de piedra de la zona.

¿Se puede visitar?:  ↯ 

El Faro de Punta Pechiguera no cuenta con visitas guiadas ni tiene un horario para ver su interior. La verdad es que se trata de una instalación completamente automática y sin personal, por lo que ni la torre vieja ni la nueva se pueden visitar por dentro en el día a día.

Ahora bien, la parte buena es que el entorno exterior es 100 % libre y se puede acceder a cualquier hora. Puedes plantarte allí dando un paseo precioso por el litoral desde Playa Blanca o acercarte en coche hasta muy cerquita, para contemplar las dos torres frente a frente, recorrer el paisaje volcánico y disfrutar de la puesta de sol sin gastar un euro ni preocuparte por cierres. De hecho, se ha convertido en una de las caminatas más populares del sur de Lanzarote, ideal para hacer a tu ritmo y apta para todo el mundo.

Curiosidades

  • Lanzarote tan solo cuenta con dos faros en toda su geografía: este de Punta Pechiguera y el de Alegranza, plantado en un islote deshabitado donde no se puede entrar libremente. Eso convierte a Pechiguera en el único faro de la isla que realmente se puede visitar a pie de campo.
  • En 2008, Correos sacó una colección especial de sellos dedicada a seis faros de España, y el de Punta Pechiguera —con la estampa única de sus dos torres retratadas juntas— fue uno de los grandes seleccionados.
  • La verdad es que resulta chocante pensar en la tecnología de antes: el faro viejo echó a andar en 1866 funcionando nada más y nada menos que con aceite de oliva.
  • Su luz dio un paso de gigante al automatizarse en 1969 con una válvula solar de gas acetileno, una solución técnica que se adelantó bastante a su tiempo en las costas españolas.
  • Aunque fue declarado Bien de Interés Cultural allá por 2002, la estructura antigua se va deteriorando con el tiempo sin que arranquen las obras de reforma, un tema que preocupa cada vez más tanto a los vecinos como al propio Ayuntamiento de Yaiza.
  • Todas las noches, el destello de Pechiguera se coordina con las luces del faro de Punta Martiño (en Lobos) y el de El Tostón (en Fuerteventura), formando un trío luminoso que sigue marcando el rumbo en el estrecho de la Bocaina.
  • Con sus impresionantes 50 metros de altura, la torre moderna tiene el orgullo de ser la tercera más alta de todas las Islas Canarias

Video de YouTube

Gestión y conservación

El Faro está gestionado y administrado por la Autoridad Portuaria de Las Palmas (Puertos de Las Palmas), un organismo público dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Gobierno de España.

Datos de Contacto de Autoridad Portuaria de Las Palmas (Puertos de Las Palmas) 

  • Tomás Quevedo Ramírez, s/n, 35008 Las Palmas de Gran Canaria.
  • palmasport.es 
  • Teléfono centralita: 928 21 44 00.

    Huellas

    Nuestro agradecimiento a todos los viajeros de la Ruta 181 por compartir sus imágenes y ayudarnos a mostrar la belleza de cada rincón.