
Datos Generales
Localización
- Portugal - Lisboa - Lisboa - Ubicación Google Maps
Características:
Altura Focal: Sin Uso
Altura Soporte: 8 m. .
Alcance: A finales de la década de 1930 o principios de 1940, el faro fue retirado de la Torre de Belém y se trasladó a la isla de San Miguel (Azores), donde desde el 15 de junio de 1945 funciona como Faro de Santa Clara
Gestiona el Faro:
- La página web oficial para obtener información y planificar tu visita a la Torre de Belém ➣
Entorno
- Parking: Es una Zona Urbana y hay plazas de Parking por las proximidades
- Acceso al faro: Sí, la Torre de Belém se puede visitar y es uno de los monumentos más emblemáticos y visitados de Lisboa. El acceso está abierto al público durante todo el año, excepto los lunes y algunos festivos (1 de enero, Domingo de Pascua, 1 de mayo, 13 de junio y 25 de diciembre)
- Alrededores: Zona Urbana -- Zona de Paseo
- Servicios: Hay servicios en las proximidades de la zona de acceso
Descubre los alrededores:
- Alojamientos Cercanos ➣
- Loures: Descubre la autenticidad de Loures y vive una experiencia inolvidable. Loures ➣
- Más Lisboa: La Ruta 181 te invita a seguir explorando otros rincones. Aquí tienes más información de las localidades de Lisboa por las que pasa la Ruta 181 ➣
Una nueva forma de viajar...
¿Y si cada ruta ocultara un juego, un reto y una recompensa? . Muy pronto… tus viajes no volverán a ser lo mismo.
- Tipo de Faro: F2
- Peculiaridad: La versatilidad funcional de la Torre a lo largo de los siglos es verdaderamente notable. Construida inicialmente como fortaleza defensiva , ha servido sucesivamente como prisión, centro aduanero, estación telegráfica y faro
— ☀ —
Toda ruta guarda secretos. Una nueva forma de viajar y jugar está llegando . Pronto formarás parte del nuevo espacio que estamos creando en esta web. Mantente atento.
El Faro: Un destino en tu ruta

La Torre de Belém se alza majestuosa en la desembocadura del río Tajo como uno de los símbolos más emblemáticos de Lisboa y de todo Portugal. Esta joya arquitectónica del siglo XVI no solo representa la grandeza de la Era de los Descubrimientos portugueses, sino que también cautiva a millones de visitantes cada año con su elegante silueta y su rica historia. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983, esta antigua fortaleza combina la funcionalidad militar medieval con la belleza ornamental del estilo manuelino, creando una estructura única que ha resistido el paso del tiempo.
Ubicación: ↯
La Torre de Belém se encuentra estratégicamente situada en la freguesia de Belém, en el Municipio y Distrito de Lisboa, Portugal, específicamente en las coordenadas 38°41′29″N 9°12′57″O. Esta ubicación privilegiada no es casualidad: la torre se alza en la orilla derecha del río Tajo, en lo que antiguamente era la playa de Restelo, el punto exacto desde donde partían las carabelas portuguesas hacia sus épicas expediciones de descubrimiento.
Originalmente, la torre estaba completamente rodeada por las aguas del Tajo, construida sobre un islote de basalto que la convertía en una fortaleza prácticamente inexpugnable. Sin embargo, con el paso de los siglos y los cambios en el curso del río, la torre ha quedado incorporada a tierra firme, aunque durante las mareas altas todavía se puede apreciar cómo el agua la rodea parcialmente, recreando su apariencia original.
El acceso a la Torre de Belém es relativamente sencillo desde el centro de Lisboa. Se puede llegar mediante el tranvía número 15, que parte desde la Praça da Figueira o la Praça do Comércio y tarda aproximadamente 30 minutos hasta la parada del Monasterio de los Jerónimos. La dirección exacta es Avenida de Brasília 1400, Lisboa, y forma parte del complejo monumental del barrio de Belém, situado al suroeste de la capital portuguesa.
Historia: ↯
La historia de la Torre de Belém se entrelaza íntimamente con el período más glorioso de Portugal: la Era de los Descubrimientos. Su construcción comenzó en 1514 bajo el reinado de Manuel I de Portugal (1495-1521), siendo diseñada por el arquitecto Francisco de Arruda, quien había adquirido experiencia previa trabajando en fortificaciones en Marruecos. Las obras fueron supervisadas por Diogo de Boitaca, que simultáneamente dirigía la construcción del cercano Monasterio de los Jerónimos.
La edificación se completó entre 1515 y 1519, según algunas fuentes, aunque otras establecen la fecha de finalización en 1520. La torre fue construida con 763 bloques y 504 piedras, siendo inaugurada con el nombre original de "Castelo de São Vicente a par de Belém", en honor a San Vicente Mártir, patrono de Lisboa.
Desde sus inicios, la Torre de Belém formó parte de un sistema defensivo más amplio diseñado para proteger la entrada a Lisboa por el río Tajo. Este sistema triple incluía el baluarte de Cascais y el fuerte de San Sebastián de Caparica en la costa opuesta. Su función principal era servir como fortaleza para defender la ciudad de los ataques de piratas y otros invasores que intentaran acceder por el estuario del Tajo.
Con el paso del tiempo y la evolución de las técnicas militares, la torre perdió gradualmente su función defensiva original. Durante la ocupación filipina de Portugal, los antiguos depósitos de municiones fueron convertidos en calabozos, marcando el inicio de su uso como prisión. Posteriormente, la estructura desempeñó diversos roles: centro aduanero para la recaudación de impuestos de entrada a la ciudad (1655), estación telegráfica (1810), y finalmente como faro (1865).
Un capítulo particular de su historia involucra el faro que fue instalado en 1865 en la explanada del baluarte. Esta estructura de hierro de ocho metros de altura tenía una linterna que reproducía la forma de las cúpulas de las garitas de la Torre para minimizar el impacto visual. Funcionó hasta finales de los años 1930 o principios de los 1940, cuando fue desmontado y enviado a las islas Azores, donde aún presta servicio en el puerto de Ponta Delgada.
Descripción: ↯
Este emblemático faro La Torre de Belém representa uno de los ejemplos más perfectos del estilo arquitectónico manuelino, una variante portuguesa del gótico tardío que incorpora elementos orientales e islámicos. Su estructura se compone de dos elementos principales perfectamente integrados: el baluarte poligonal y la torre propiamente dicha.
El baluarte, de forma hexagonal irregular, constituye la base de la estructura y alberga en su planta baja 16 ventanas equipadas con cañones defensivos. Esta sección también incluye los fosos y los siniestros "huecos por los que se tiraba a los prisioneros", testimonio de su pasado como prisión. En el centro del baluarte se encuentra una imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso, también conocida como la Virgen del Restelo.
La torre cuadrangular, que evoca la tradición medieval de las torres del homenaje, se alza cinco pisos por encima del baluarte, alcanzando una altura total de aproximadamente 35 metros. La distribución de los pisos es la siguiente: la Sala del Gobernador en el primer nivel, la Sala de los Reyes en el segundo (caracterizada por su techo elíptico y chimenea decorada), la Sala de Audiencias en el tercero, la capilla en el cuarto piso, y finalmente la terraza en la parte superior.
El acceso entre los diferentes niveles se realiza únicamente a través de una estrecha escalera de caracol, lo que puede resultar algo claustrofóbico durante los días de mayor afluencia turística, cuando los visitantes deben hacer turnos para subir y bajar.
La decoración exterior de la Torre de Belém es verdaderamente excepcional y constituye uno de sus mayores atractivos. La fachada está adornada con cuerdas esculpidas en piedra que forman intrincados nudos, galerías abiertas, torres de vigilancia en estilo mozárabe, y almenas en forma de escudos decoradas con esferas armilares y la cruz de la Orden de Cristo.
. En los ángulos del piso inferior, tanto de la torre como del baluarte, sobresalen elegantes garitas cilíndricas coronadas por cúpulas con forma de gajos de naranja, ricamente decoradas en cantería de piedra.
La cara más ornamentada es la orientada al sur, donde se extiende un hermoso balcón que añade elegancia al conjunto. Un detalle particularmente llamativo es la presencia del rinoceronte tallado en piedra, considerado la primera representación de este animal en Europa, que hace referencia a los descubrimientos portugueses en ultramar no solo sirve como guía para los marineros que navegan hacia el puerto de Viana do Castelo, sino que también es testigo de siglos de devoción marinera y forma parte integral del rico patrimonio cultural de la región.


Entorno
El entorno de la Torre de Belém forma parte del magnífico barrio de Belém, una zona que concentra algunos de los monumentos más importantes de Lisboa y que constituye una visita obligada para cualquier turista. Este distrito histórico, situado a orillas del río Tajo al oeste de la ciudad, alberga una extraordinaria concentración de edificios emblemáticos de la arquitectura manuelina.
A pocos metros de la Torre se encuentra el imponente Monasterio de los Jerónimos, otra joya del estilo manuelino y también Patrimonio de la Humanidad. Este monasterio, que data igualmente del siglo XVI, alberga las tumbas de varios reyes y personalidades destacadas de la cultura portuguesa, siendo especialmente notable su claustro
Muy cerca se alza el Monumento a los Descubrimientos (Padrão dos Descobrimentos), un imponente monolito de 52 metros de altura con forma de carabela que data de la época salazarista. Este monumento presenta 33 estatuas representativas de la Era de los Descubrimientos y ofrece vistas panorámicas excepcionales desde su mirador.
El barrio también alberga la famosa fábrica de Pasteles de Belém, donde se elaboran los auténticos pastéis de nata desde 1837, siguiendo una receta secreta que solo conocen seis personas. La historia de estos dulces se remonta a la revolución liberal de 1820, cuando los conventos fueron cerrados y uno de sus habitantes comenzó a vender estos pasteles para ganarse la vida.
Los jardines que rodean la Torre de Belém ofrecen un agradable paseo frente al río Tajo, con vistas espectaculares tanto de la torre como del estuario. Estos espacios verdes y cuidados proporcionan el marco perfecto para contemplar el monumento y tomar las típicas fotografías de postal..
La zona cuenta también con excelentes conexiones de transporte público, incluyendo el pintoresco tranvía 15, que ofrece un recorrido muy atractivo desde el centro de Lisboa hasta Belém. Además, existe la posibilidad de llegar en barco desde la Praça do Comércio, disfrutando de una perspectiva única de Lisboa desde el agua
Visitas
La Torre de Belém se puede visitar y es uno de los monumentos más emblemáticos y visitados de Lisboa. El acceso está abierto al público durante todo el año, excepto los lunes y algunos festivos (1 de enero, Domingo de Pascua, 1 de mayo, 13 de junio y 25 de diciembre).
Consejos para la visita:
Es recomendable ir a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar largas colas, especialmente en temporada alta. Puedes comprar las entradas online para ahorrar tiempo y garantizar tu acceso.
La entrada general cuesta alrededor de 8 euros, con descuentos para jóvenes, estudiantes, familias y mayores de 65 años. Los menores de 12 años entran gratis y la entrada está incluida en la Lisboa Card.
El interior de la torre incluye varias salas históricas y una terraza con vistas al Tajo, aunque el acceso puede ser complicado para personas con movilidad reducida, ya que no dispone de ascensores ni rampas y las escaleras son estrechas..
El faro histórico que estuvo instalado en la Torre de Belém ya no se encuentra allí, por lo que no es posible visitar el faro como tal en el monumento. Actualmente, solo se puede visitar la torre y sus estancias históricas.

Curiosidades
- Una de las más llamativas es la presencia del rinoceronte tallado en la fachada oeste de la torre. Este animal tiene una historia extraordinaria: fue el primer rinoceronte que pisó territorio portugués, llegando desde la India en 1513 como regalo para el rey Manuel I de parte del gobernador de la India portuguesa.. El impacto que causó este animal, prácticamente desconocido en Europa, fue tan grande que se decidió inmortalizarlo en piedra para que este acontecimiento histórico quedara plasmado para la posteridad
- La versatilidad funcional de la Torre a lo largo de los siglos es verdaderamente notable. Construida inicialmente como fortaleza defensiva entre 1515 y 1519, la Torre ha servido sucesivamente como prisión, centro aduanero, estación telegráfica y faro. Esta adaptabilidad refleja tanto la solidez de su construcción como la evolución de las necesidades de Lisboa a lo largo de los siglos.
- Un aspecto arquitectónico fascinante es que la Torre marca "el fin de la tradición medieval de las torres de homenaje, formando uno de los primeros baluartes para artillería en Portugal". Esto la convierte en un ejemplo único de la transición entre la arquitectura militar medieval y moderna, combinando elementos defensivos tradicionales con innovaciones del Renacimiento.
- La ubicación original de la Torre es en sí misma curiosa: fue construida sobre un islote de basalto completamente rodeado por agua. Con el paso de los siglos y los cambios en el curso del río Tajo, la Torre ha quedado incorporada a tierra firme, aunque durante las mareas altas todavía se puede apreciar parcialmente su aspecto original.
- La Torre de Belém también ha tenido su momento en el cine internacional. Ha servido de escenario para varias películas, incluyendo la película de James Bond "Al servicio secreto de su majestad" y la película de animación "Los tres caballeros", lo que añade un toque de glamour cinematográfico a su historia.
- Un detalle arquitectónico único son las garitas cilíndricas que coronan los ángulos del edificio, con sus características cúpulas en forma de "gajos de naranja". Estas estructuras no solo son decorativas, sino que reflejan la influencia de la arquitectura marroquí que Francisco de Arruda había estudiado durante su experiencia en el norte de África.
- La influencia del estilo manuelino en la Torre incluye elementos claramente orientales e islámicos, visibles en los arcos, balcones y cúpulas. Esta fusión de estilos arquitectónicos hace de la Torre un ejemplo único de la apertura cultural de Portugal durante la Era de los Descubrimientos.
- Otra curiosidad notable es que la Torre formaba parte de un sistema defensivo triangular que incluía el baluarte de Cascais y el fuerte de San Sebastián de Caparica en la costa opuesta del Tajo. Este sistema coordinado demuestra la sofisticación del planteamiento militar portugués del siglo XVI.
- El faro que funcionó en la Torre entre 1865 y los años 1940 tenía una característica especial: su linterna reproducía exactamente la forma de las cúpulas de las garitas de la Torre para reducir el impacto visual. Cuando fue desmontado, no se desechó, sino que fue trasladado a las islas Azores, donde todavía funciona en el puerto de Ponta Delgada.
- La construcción de la Torre requirió exactamente 763 bloques y 504 piedras, una precisión en el registro que habla de la meticulosidad con que se documentó la obra. Su altura total de 35 metros la convertía en una de las estructuras más imponentes de Lisboa en su época. Finalmente, la Torre ha sido elegida como una de las Siete Maravillas de Portugal en 2007
- , un reconocimiento que subraya su importancia no solo como monumento histórico, sino como símbolo de la identidad nacional portuguesa. Este honor, junto con su designación como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983, consolida su estatus como uno de los tesoros arquitectónicos más importantes de Europa.
Gestión y conservación
El Faro es gestionado por la Autoridad Marítima Nacional (AMN) de Portugal, específicamente por su Dirección de Faros (Direcção de Faróis). La AMN es un servicio público integrado en el Ministerio de Defensa Nacional portugués, responsable de la seguridad marítima en las aguas bajo jurisdicción portuguesa.
Datos de Contacto:
- Praça do Comércio, 1100-148 Lisboa, Portugal
- Sitio web oficial: www.amn.pt
- Teléfono: +351 210 984 090 (Gabinete de Imagen y Relaciones Públicas, en Lisboa)
- Página específica de visitas ➣







